sábado, 19 de noviembre de 2011

Misfits (Inadaptados)

Es difícil crear una serie de superhéroes sin caer en ciertos tópicos y clichés, pero de vez en cuando aparecen en televisión cosas que verdaderamente llaman la atención. En el caso de Misfits, una serie del Channel 4 británico (especialista en contenidos para adolescentes y jóvenes), lo que en principio parecía ser la típica serie de adolescentes sin mucha chicha, terminó por convertirse en un producto original y dífícilmente comparable a otras series que podrían caer en el mismo saco.

Si tuviera que definir esta serie en términos de similitudes e influencias, está claro que la clasificaría como una mezcla de Skins o alguna serie de adolescentes al uso y Héroes, todo ello aderezado por un humor ácido y en ocasiones zafio, muy al estilo británico. Como cualquier serie británica que se precie, las temporadas constan de 6 capítulos cada una, y por el momento están emitiendo la tercera.
Pero centrémonos en lo que nos ocupa. Resumiéndolo brevemente, la trama gira en torno a un grupo de chavales que deben realizar servicios comunitarios debido a delitos leves (lo que vendría a ser denominado como un grupo de 'young offenders'). En general presentan los típicos rasgos de generación ni-ni: chavales que rondan la veintena sin mucha fe en el futuro y unas ganas locas de hacer el cabra, hasta que un día, una tormenta y la posterior caída de un rayo, afectan de modo irreversible sus vidas. Para que nos hagamos una idea: ahora poseen poderes, de tipo variado, y en algunos casos su utilidad es dudosa.
El número de personajes no es demasiado amplio, así que intentaré ser lo más concisa posible respecto a sus identidades y capacidad.
Por un lado tenemos a Kelly, la típica choni inglesa, que consigue adquirir el poder de leer las mentes


 Esa Kelly tó loca

Después, tenemos a Curtis, un atleta involucrado en asuntos turbios con la droga, que, después del incidente con la tormenta, puede ir hacia atrás en el tiempo y alterar los acontecimientos a su antojo, aunque en muchas ocasiones las cosas no terminan como él desearía.


Curtis el Rápido

Uno de los poderes más inútiles que se le podía ocurrir al creador de la serie es posiblemente el adjudicado a Alisha, típica tía que se los lleva a todos de calle con su "desparpajo". Básicamente su habilidad es que, cada vez que alguien la toque o simplemente la roce, sentirá unas ganas locas de llevársela a la cama, con el inconveniente de que sólo ella recordará lo que ha pasado, lo cual, al final acaba molando poco, aunque al principio ella le saca bastante uso, las cosas como son.


Típica chunga de instituto

Simon es el rarito del grupo, el tipo que apenas habla y se pasa el día escuchando a Joy Division y agachando la cabeza para evitar interaccionar. En cambio, posee el poder que a mí más útil me parece: el de la invisibilidad. De todos modos Simon es un personaje complejo en lo que a superpoderes se refiere, pero como no quiero spoilear, no entraré en más detalles.


Simon I el silencioso

Por último nos queda Nathan, el payasín de la serie. Es el típico faltón y tocahuevos al que es imposible no cogerle cariño, porque, las cosas como son, es de partirse. Su poder es bastante peculiar pero no lo desvelaré, ya que en la serie tarda en saberse y la gracia es descubrirlo según los capítulos van avanzando.


Personajazo

Por otro lado, como superhéroes que son, deben enfrentarse a supervillanos, pero no al estilo de Marvel o DC, no. Deben enfrentarse a otras personas, que como ellos, poseen extraños poderes y no parecen hacer buen uso de ellos, bien porque no saben controlarlo o bien porque son una panda de desgraciados.
En cuanto a la disposición de efectos especiales la serie no desarrolla planos efectistas, rayos y centellas, es más bien una serie de planos sencillos y cuidados, una banda sonora de lujo y colores fríos, muy al estilo británico. En ese sentido, aunque seguramente se cometen centenares de violaciones de leyes físicas, uno no se siente demasiado atorado por exageraciones o efectos muy chirriantes.

Es una serie totalmente recomendable, fresca y atrevida, y aunque muchas veces parece demasiado juvenil, lo cierto es que engancha del primer capítulo al último. Si tenéis oportunidad de verla, hacedlo; no os defraudará.