viernes, 30 de diciembre de 2011

Angry Birds y las leyes de la física

Todos aquellos que tengáis un móvil más o menos moderno o que uséis la aplicación del Chrome http://chrome.angrybirds.com/, conoceréis a los Angry Birds. Simpático y original, Angry Birds es un juego que requiere cierto tino y maña a la hora de lanzar a los airados muñequitos por los aires. Pues bien, justo estaba pensando sobre el tema de la física del juego, porque parece muy fluida y calculada como para ser un fallo, y di con esta noticia:


Al parecer, los Angry Birds no sólo suponen un entretenimiento más o menos agradable para las horas muertas; su uso se extiende a fines didácticos en el campo de la física para los alumnos de secundaria.
Es entonces cuando yo me pregunto: ¿hasta qué punto está bien planteada la enseñanza de disciplinas científicas en la enseñanza básica y secundaria? A mi modo de ver, ejemplos como el de Burk muestran cómo de importante es encontrar un lado práctico y útil a toda enseñanza sin desvincularse de los intereses de los alumnos, ya de por sí desmotivados y a la defensiva. ¿Que les gustan los videojuegos? Pues utilicemos lo que nos interesa de ellos e ilustremos cómo de influyente es la ciencia en todos los campos, por muy remotas que nos parezcan las conexiones.
En el caso de Angry Birds, la relación entre las leyes físicas y el punto de vista del jugador es fundamental para entender el mecanismo del juego y no jugar a la ligera o "por probar". Cierto es que con unos conocimientos básicos y mucha intuición se puede jugar sin problema, pero conocer el "por qué" es una buena manera de llevar a cabo el "cómo" y demostrar que todo responde a un patrón, o al menos lo intenta.
A fin de cuentas, enseñar no es sólo pontificar sobre los grandes logros de la humanidad a nivel científico; es también saber aplicarlos al día a día no sólo para hacer la ciencia atractiva, pero también útil.
Y lo digo resignada, pues en su día, yo fui una de esas alumnas, que aún interesadas en materias como la biología, fueron catalogadas como "de letras" por no ser muy buena en matemáticas y presuponer que tengo un talento especial (?) para los idiomas y los análisis literarios.
Ojalá en el futuro "segregaciones" de ese tipo no continúen y la especialización  no siga acentuándose cada vez más. Hacen falta creadores renacentistas, que sepan de todo un poco y puedan realizar saltos interdisciplinares sin despeinarse.
Adjunto un artículo de Wired sobre el tema, está en inglés, pero los que entendéis sobre el tema os aclararéis de sobra con tanta gráfica y fórmula :P



Detrás del caos y la destrucción siempre hay orden

Viajes temporales en la cultura popular pt. 2

En la segunda parte de esta mini-selección de viajes temporales en la cultura popular comenzaré por la literatura.

La máquina del tiempo





Ejemplos al respecto hay muchos, pero clásicos como La Máquina del Tiempo son difícilmente superables en cuanto a originalidad y contexto (no olvidemos que H.G. Wells es un escritor de principios de siglo XX).
He de decir que una de los aspectos de la literatura de Wells que más me atrae es el hecho de que, aún siendo catalogado como un autor de ciencia ficción, no es tan riguroso o exhaustivo como lo pueden ser otros escritores (Asimov, Philip K. Dick, etc.) Uno podría achacarlo a la época en la que escribe y la tecnología existente, pero realmente parece que lo que busca Wells en todo momento es centrarse en el lado humano de los personajes, ya sean humanos o criaturas extrañas, e intentar mostrar un paralelismo entre la época en la que se sitúa el relato y el momento real de la publicación. Pues bien, La Máquina del Tiempo es uno de los ejemplos donde está mejor reflejado ese paralelismo.
Centrémonos el argumento antes de lanzarnos a realizar valoraciones: un científico descubre el modo de viajar en el tiempo, y así lo hace, llegando a un futuro muy muy lejano en un mundo habitado por dos razas principalmente; por un lado los Eloi, seres hedonistas y vagos sin ningún afán por trabajar ni producir. Estos viven en la capa superior, en oposición a los Morlocks, seres que se encuentran bajo tierra, trabajando todo el día, y que ocasionalmente, realizan viajes a la superficie para alimentarse de los Eloi.
A pesar de tratar el viaje en el tiempo por primera vez en la literatura, no podemos decir que sea un tratado sobre el tema al 100%, pues en el fondo se trata de una excusa para realizar una dura crítica al contexto social y político del momento. Lo que hay que reconocer de esta novela es su importancia como precursora del tema, pues a partir de ahí, más y más autores, cineastas y otros artistas descubrieron el filón que había en "la cuarta dimensión" y los viajes en el tiempo dejaron de ser algo tan impensable.

¡Menudo bólido!

Aquí os adjunto un enlace a la novela completa en español, pero si alguien no la tiene y está pensando en comprársela, es un buen auto-regalo de Navidad...
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresdelaLiteraturaUniversal/Wells/lamaquinadeltiempo.asp

El efecto mariposa





En el cine los ejemplos de viajes en el tiempo son innumerables, a cada cual más complejo o por el contrario, peor llevado, pero hay una película que recuerdo especialmente porque no parecía ser demasiado pretenciosa, y el contexto en el que se desarrollaba no era científico ni futurista ni nada que se le parezca, y giraba en torno al efecto mariposa. Dentro de la teoría del caos, el efecto mariposa se refiere al hecho de que dentro de ese marco cáotico, la más mínima variación puede alterar el efecto a corto o medio plazo. En la película esta teoría se ve reflejada a través de la figura de Evan Treborn (Ashton Kutcher), un chico con pérdidas de memoria que decide viajar al pasado para remediar los errores del pasado en relación a una amiga de la que está enamorado, utilizando su mente adulta. El problema principal es que realizar pequeños cambios alterará las circunstancias del futuro, y al final el efecto no es el deseado.

Tráiler:



I Killed Adolf Hitler





En relación a viajar en el tiempo y matar a Hitler hay curiosamente más ejemplos de los esperados, sin ir más lejos, uno de los últimos capítulos de la serie Misfits (de la cual he hablado previamente en este blog) trata sobre el tema.
Pero sin duda, y en relación al cómic, he optado por elegir a un autor noruego no demasiado conocido, Jason, que acostumbra a utilizar a animales con aspecto antropomórfico para retratar historias de todo tipo. En el caso de I Killed Adolf Hitler, el personaje principal, un asesino a sueldo, es contratado para viajar en el tiempo hasta 1939 y asesinar a Adolf Hitler, evitando así el inicio de la II Guerra Mundial. La tarea no resulta sencilla y al final ocurre algo inesperado y bastante desafortunado, que no desvelaré por si alguien estuviera interesado en darle una oportunidad a este cómic (lo recomiendo encarecidamente).
Aquí, un fragmento del cómic para ir abriendo boca (está en inglés):

http://nymag.com/daily/entertainment/2007/11/comics_hitler.html

Y esta ha sido mi pequeña contribución, sé que no es una lista demasiada elaborada y que quizá me haya dejado títulos más míticos o esperables, pero al fin y al cabo...es mi lista y mando yo :D
Que lo disfruten.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Viajes temporales en la cultura popular pt. 1

Si bien todos los contenidos analizados en la asignatura de Física en la Ciencia Ficción me han parecido interesantes (aunque muy complejos para alguien sin formación en el área, como es mi caso), si tuviese que elegir uno de los temas, ese sería sin duda el de los viajes en el tiempo. ¿Por qué? Quizá porque han sido objeto de inspiración para novelistas, cineastas, guionistas de cómic, creadores de videojuegos...y aunque siempre hay ciertas paradojas y patrones establecidos que salen a la luz o se repiten, lo cierto es que en pocas ocasiones esos viajes en el tiempo quedan bien reflejados, sin escapes ni fallos.
Así que he intentado recopilar algunos de los viajes temporales ficticios que más me gustan, ya sea por simpáticos, bien llevados o porque guardo un especial recuerdo de ellos.

Futurama


El primer caso de viajes en el tiempo a tratar es el de Fry, protagonista de la serie de animación Futurama, creada por Matt Groening. Como todos sabréis, la historia gira en torno a las aventuras de un pizzero (Fry), que cae por error en una cápsula criogénica en 1999 y viaja al futuro mil años después. Una vez en el futuro conoce a un grupo de extraños seres, entre ellos Leela, una mujer "cíclope", Zoidberg, una extraterreste con aspecto de crustáceo, Bender, un robot de dudosa moral y El Profesor, un científico de muy avanzada edad, entre otros. Una vez situado en el futuro, Fry termina trabajando con ellos en Planet Express, una empresa de mensajería interplanetaria, y es ahí donde se topa con todo tipo de seres y situaciones cómicas. El primer capítulo está entero en YouTube (sólo le he encontrado en inglés)


En general, la serie es de lo mejorcito que he visto de animación en televisión, superando en algunos momentos a los Simpson, la otra creación de Groening. Quizá la temática pareczca algo áspera al principio, pero la ironía y la calidad de los gags es muy alta. Aunque goza de buenas críticas, no tiene el status de otras series como Padre de Familia o Los Simpson, y quizá se debe a estar enmarcado en un contexto de ciencia ficción lo que hace que quizá mucha parte del público no termine de verla atractiva del todo.

El viaje de Cartman en busca de la Wii

Cartman entra en crisis 

Siguiendo con series de animación, no se puede pasar por alto el doble episodio en el que Eric Cartman, ansioso por poseer la Wii, no puede esperar tres semanas a que salga el producto y decide criogenizarse de un modo bastante poco ortodoxo (se hunde en la nieve y espera a congelarse). De este modo consigue viajar al futuro con la esperanza de despertarse y poder comprar, por fin, la Wii. El problema viene cuando despierta 500 años después y la Wii resulta ser una reliquia digna de mostrarse en cualquier museo. Ante esto Cartman busca desesperadamente el modo de volver atrás en el tiempo aunque ello signifique tener que esperar tres semanas por la consola. El capítulo, dividido en dos partes, está disponible en la web oficial (en inglés) y es digno de ver


Braid

¿Y qué hay de los videojuegos? A pesar de ser un argumento apetitoso, no conozco demasiados ejemplos que traten el tema. Aún así, hay casos como el de Braid, uno de los videojuegos más originales que he podido probar en los últimos meses. A raíz de intentar indagar algo más en el mundo del videojuego independiente (por lo general a muy bajo precio o incluso gratuito), di con Braid. "Braid" en inglés significa "trenza", y de ahí quizá pueda extraerse que el juego va complicándose como una "trenza temporal" aunque será mejor que haga una breve sinopsis. La historia no es especialmente original, pero si el planteamiento y la morfología del juego. En principio es la típica historia de un amor perdido, y el protagonista tiene la oportunidad de solucionar todos los errores del pasado y recuperar a su amada controlando el tiempo. Y así es. Pantalla tras pantalla (es un juego de plataformas al uso), el jugador debe utilizar la lógica para saber cómo controlar el tiempo a su favor, de tal manera que un movimiento hacia atrás o hacia delante en el tiempo determine que una puerta se abra o se cierre, o un pequeño monstruo de los que custodian cada nivel, muera o te mate a ti. A medida que vamos avanzando los puzzles se complican y las consecuencias de controlar el tiempo se vuelven incontrolables (llega un momento en que el personaje se duplica e incluso triplica en la misma pantalla).
Recomiendo el juego fervientemente ya no sólo por el argumento, sino también por probar algo distinto en el mundo de los videojuegos que no sólo se reduzca a gráficos impresionantes (el Braid es un juego en flash para ordenador, puede tirar prácticamente en cualquier ordenador). Las apuestas arriesgadas como esta se agradecen, y hacen pasar un buen rato (o malo si nos resulta demasiado complicado) pero de todas todas es un reto más que interesante. Y la banda sonora es preciosa, por cierto.

Aquí el tráiler


Time Splitters

Dentro del mundo de los videojuegos hay otros títulos como Time Splitters, que giran en torno a unos extraterrestres con la capacidad de alterar el pasado de todos los planetas para poder dominarlos, entre ellos la Tierra. Debemos entonces empezar en el pasado y a partir de ahí controlar las líneas temporales para evitar que tal invasión y colonización no se lleven a cabo. De todos modos, es un juego que aún no he terminado y no puedo hacer una valoración muy fiable, aunque por el momento tiene muy buena pinta y no parece incurrir en muchos errores. Hay una segunda entrega también, y ambos son para la PlayStation 2.
Tráiler:


Hasta aquí, por el momento, la primera parte de mi pequeña selección de viajes temporales en la cultura popular. 

domingo, 25 de diciembre de 2011

Splice o la parábola del híbrido con vestiditos

Por norma general, y tras haber visto algunas de sus películas, tengo una buena opinión de Vincenzo Natali. Cube, Cypher y Nothing me parecieron basadas en argumentos originales y su desarrollo estaba bien medido, sin apenas fugas o vacíos. Eran películas bien hechas, sin más, sobre todo Cube.
No fue así la sensación que me llevé con Splice.
Al principio he de reconocer que me emocioné al ver el tráiler en el cine, pues todo pintaba de lujo. Bioquímica, híbridos, un experimento que sale mal...El caso es que el tiempo fue pasando y al final me olvidé de la película, hasta que hace un par de días, la vi en la estantería del videoclub y me lancé a por ella, ¿qué podía fallar?
Todo. No se salvó ni el apuntador.
El argumento principal gira en torno a la idea de dos ingenieros genéticos que se encuentran en ese momento llevando a cabo la creación de híbridos a través de la mezcla de diferentes tipos de ADN de animales. Es entonces cuando tienen la genial idea de crear su propio pisto añadiendo ADN humano. Y aquí es donde las cosas, como era de esperar, se tuercen.
Puedo entender el afán de superación de dos científicos, el talento y el esfuerzo inagotable de éstos para llevar a cabo su experimento. Puedo entender que quieran ocultarlo por razones éticas, que se desvivan por observarle y analizarle, que se preocupen por su evolución, y que incluso le bauticen. Entiendo su desesperación, miedo y dudas. Y esperanzas.
Pero no puedo entender que le pongan un vestidito, jueguen con ello y trasladen sus frustraciones como pareja sentimental (yo quiero hijos, tú no, blablabla) y que al final todo se vuelva un drama barato con un fondo científico.
En cuanto a la naturaleza del ser en cuestión, podría decirse que lo tiene absolutamente todo para ser un ente superior. Es anfibio, se reproduce a una velocidad vertiginosa, posee sentimientos y puede comunicarse con humanos...y...y ¡tiene alas! Esta es la única parte que no me explico. ¿Por qué tiene alas? ¿Y por qué en una de las escenas de la película las saca como algo normal y se dispone a volar sin tomar ningún tipo de carrerilla? A pesar de que soy absolutamente nula en el tema, recuerdo que en clase de Física en la Ciencia Ficción nos dejaron bastante claro el tema de las proporciones de los animales con alas, "cuanto más grande, por muchas alas que tenga, más difícil le resultará volar, incluso imposible, como las avestruces". Bien, aquí el superhíbrido infernal vuela. Y bastante bien. Y es de un tamaño considerable. Las cuentas no salen.
Aunque la película podría tener ligeros guiños a obras maestras de la ciencia ficción como Alien, la poca consistencia argumental hace que estos pequeños intentos por remontar se desvanezcan e incluso el último tramo de la película se acelere y comprima demasiado rápido, sin un ritmo natural.
No la recomiento en absoluto. Aunque yo qué sé, sale Adrien Brody. Y eso se supone que mola. O algo.


Esa cara se me quedó al terminar la película (aunque no llegué a perder el pelo del disgusto)